Cómo lavar, secar y guardar las copas de cristal
Empieza por las instrucciones del fabricante
No todas las piezas de cristal son iguales. Algunas admiten un ciclo suave, mientras las talladas a mano o decoradas pueden requerir lavado manual. Comprueba siempre las indicaciones del producto. En caso de duda, lavar a mano con calma es lo prudente.
Lava una pieza cada vez
Usa agua templada, poco detergente suave y esponja o paño limpio y blando. Evita cambios bruscos de temperatura, abrasivos y contacto con cubiertos u otras copas. Un paño doblado en el fregadero puede amortiguar golpes accidentales.
Sujeta sin retorcer
Agarra cerca de la zona que limpias. En copas con tallo no gires cuerpo y pie en direcciones opuestas: la torsión carga la unión. Mantén un agarre seco en vasos pesados y evita que los anillos golpeen el tallado.
Seca antes de que las gotas dejen marcas
Deja escurrir brevemente y seca con un paño limpio sin pelusa. Una mano sostiene y la otra pule zonas pequeñas sin presión. Frente a la cal, aclarar bien y secar pronto es más seguro que pulir con fuerza.
Guarda de pie y con espacio
Apoya las piezas sobre pie o base, nunca sobre el borde, dejando aire entre ellas. No apiles salvo que estén diseñadas para ello. Un armario cerrado limita el polvo; al servir, levanta por la base en lugar del borde fino.
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